Sin cuerpo no hay prueba. Sin prueba no hay condena. Sin condena no hay historia oficial que sancione.Ese es el auténtico fondo de la polera, detrás de su forma memética, que en teoría nadie se debería tomar en serio.

En Amazon vendían una polera que tiene la silueta de un helicóptero y una figura humana cayendo al vacío. Dice "Wanna take a ride?". Es probable que du diseñador no haya pisado nunca Chile. Es probable que quien la compró tampoco. Y sin embargo, esa polera apareció en las calles de Charlottesville en 2017, en mitines de supremacistas blancos en Estados Unidos, y en una fotografía junto a José Antonio Kast en 2018 que circuló ampliamente en redes sociales chilenas. Una imagen que nació en un foro anónimo cruzó un océano, se materializó en algodón, y volvió al país donde ocurrió el crimen que referencia. Eso no es trivial. Eso es lo que me interesa estudiar.
Los "vuelos de la muerte" son una práctica documentada de la dictadura militar chilena entre 1974 y 1978. Cuerpos de ejecutados políticos, dentro de sacos, lanzados al océano Pacífico desde helicópteros. Una tecnología de desaparición diseñada para borrar el crimen y fracturar el duelo de las comunidades afectadas.
Sin cuerpo no hay prueba. Sin prueba no hay condena. Sin condena no hay historia oficial que sancione.
Ese es el auténtico fondo de la polera, detrás de su forma memética, que en teoría nadie se debería tomar en serio.
La fantasía del exterminio
El origen rastreable de la imagen es una página de Facebook llamada "Pinochet Helicopter Rides and Rentals", creada el 16 de junio de 2015. Pocas semanas después aparece en el board /pol/ de 4chan, el espacio dedicado al humor "políticamente incorrecto" donde la alt-right estadounidense incubó buena parte de su imaginario. En esas versiones iniciales, la figura que cae desde el helicóptero tiene el rostro de Bernie Sanders.
El meme nace, entonces, en el contexto de la campaña presidencial de Trump, como fantasía de exterminio del adversario político demócrata. Pinochet no es elegido por razones históricas chilenas. Es elegido porque su nombre ya funciona como logotipo global del anticomunismo violento.

Eso dice algo sobre cómo opera la memoria cuando no hay justicia transicional que la ancle.
El objeto irresponsable
Una de las preguntas que organiza mi investigación es metodológica antes que histórica. ¿Cómo se analiza una imagen que está diseñada para resistir el análisis? El meme del helicóptero opera bajo lo que Whitney Phillips y Ryan Milner llaman ambivalencia estratégica: su poder reside en la imposibilidad de determinar si es una broma o una declaración política seria.
Cuando alguien lo cuestiona, la respuesta disponible siempre es "es solo un meme". Esa negación plausible no es un accidente sino la condición de funcionamiento del objeto.

Los métodos clásicos del análisis crítico del discurso fueron diseñados para textos que quieren decir algo. Este objeto está construido para poder no querer decir nada en el momento en que se le exige responsabilidad.
Operación retorno
Nicholas Mirzoeff, uno de los fundadores de los estudios visuales como disciplina, argumenta en The Right to Look que la “visuality” no es simplemente "ver" sino un ejercicio de poder que organiza quién tiene derecho a mirar, a ser visto, y a narrar. Su genealogía del concepto llega hasta Thomas Carlyle, el pensador victoriano que teorizó al "gran hombre" como motor de la historia, y que era, no casualmente, profundamente reaccionario, antidemocrático y contrario a la abolición de la esclavitud.
Cuando le escribí a Mirzoeff sobre este trabajo, su respuesta fue inmediata: aplicar “visuality” a la derecha radical no es una extensión del marco, me dijo, es un retorno a su origen histórico. Pinochet como encarnación del gran hombre carlyleano. El helicóptero como instrumento de esa visuality: decide quién desaparece, quién permanece sin relato, qué vidas quedan fuera del archivo.
Eso cambió algo en cómo estoy pensando este proyecto.

Lo que me interesa no es solo el meme como fenómeno de cultura digital, aunque lo es. Me interesa el momento específico en que la imagen abandona la pantalla y se convierte en objeto: la polera, la pancarta, la referencia masiva. Ese salto de lo digital a lo material activa preguntas que el análisis de memes en pantalla no puede responder.
¿Qué significa portar en el cuerpo una fantasía de exterminio en el espacio público?
¿Qué hace ese objeto cuando aparece frente a alguien que perdió a un familiar en los vuelos de la muerte?
La imagen pobre, en el sentido que le da Hito Steyerl a las imágenes de baja resolución que circulan a alta velocidad, se vuelve de golpe muy concreta cuando tiene peso, textura, y un cuerpo que la usa.
La Siderúrgica es el espacio donde voy registrando el trabajo en curso sobre cultura visual, política y estética digital, con foco en el Cono Sur como laboratorio donde estas dinámicas adquieren una densidad histórica particular. El helicóptero es uno de los casos que estoy desarrollando. Hay más.
Si llegaste hasta aquí, probablemente estás pensando en alguna de estas preguntas también.